Lenin Moreno tiene mucho que explicar. Luego de sentarse en la silla presidencial, honrada durante años por el ex mandatario Rafael Correa y aseverar que protegería el legado de justicia e igualdad social que había logrado el renacer de Ecuador, sus acciones a dos años de mandato han deshecho todas las promesas.
¿Qué le pasó? Es difícil de contestar, sin embargo, lo cierto es que la vuelta al neoliberalismo en esta nación es un duro golpe para América Latina, sobre todo en la actualidad, donde los gobiernos de izquierda de la región deben luchar constantemente contra las agresiones imperialistas de Estados Unidos.
Me podrán argumentar que el pueblo ecuatoriano votó por él, y es verdad. Pero considero que lejos de creer en una posible equivocación de quienes así lo hicieron, considero más una involución que al parecer se venía gestando y ahora ese mismo pueblo paga muy caro.
Al momento de ser elegido, sus índices de popularidad rozaban el 77%, luego, al cumplirse el primer año descendió al 50%, mientras que, en estos instantes, algunos sondeos lo sitúan entre el 25 y el 30%, según informa Russia Today.
Una de las cuestionables medidas que ha tomando el presidente Moreno ha sido la relacionada con la reforma laboral, la cual lejos de ayudar a las clases más desfavorecidas, beneficiará a los grandes empresarios.
Otra de las decisiones que se le ha repudiado al mandatario es el apoyo en el Fondo Monetario Internacional (FMI) como una opción viable para «salvar» la economía ecuatoriana, olvidando, sin dudas, que este organismo internacional no es solo una carta desventajosa en el conocido juego del Monopolio, tan popular en Latinoamérica.
Para el asambleísta por la provincia de Azuay y coordinador del movimiento Revolución Ciudadana, Juan Lloret, quien mostró su opinión acerca del gobierno de Lenin hasta el momento para Russia Today, lo que sucede en Ecuador es que «se está implementando nuevamente un modelo neoliberal cuyo costo social lo pagarán las clases menos privilegiadas».
De la noche a la mañana la política de este presidente desdijo el camino trazado durante muchos años por el partido Alianza País, encabezado por el ex mandatario Rafael Correa y cometió uno de los peores pecados dentro de la política: no cumplir las promesas de campaña.
Es cierto que dos años son un periodo relativamente corto para expresar una opinión formal y certera sobre un gobierno, pero lo que sí se puede dar por hecho es que, como bien ha dicho Juan Lloret, no ha creado los 250.000 empleos por año que aseguró que iba a generar, no ha construido 325.000 nuevas casas, y si ha reducido el salario de los médicos internos, ha recortado el presupuesto de las universidades y ha declarado no poseer ingresos para cubrir uniformes y alimentos para las escuelas.
Cabe destacar además los cargos de corrupción que se han presentado contra Moreno, los cuales lo vinculan con la empresa «offshore» INA Invesment, en presuntos delitos de asociación y enriquecimiento ilícito, perjurio y lavado de activos.
También el nombre de Ecuador ha salido a relucir por la muerte de disimiles mujeres en casos de feminicidios, un tipo de crimen que ha ganado, tristemente, visibilidad dentro del panorama internacional como una violación de género en toda regla.
Otro de los temas que ha generado polémicas dentro del mandato de Lenin ha sido el retiro del asilo en la Embajada de Ecuador en Londres, el fundador de WikiLeaks, Julian Assange, quien se encontraba en esta sede diplomática desde el año 2012. Assange, además, tiene ciudadanía ecuatoriana otorgada por el gobierno de Correa, del cual Moreno era vicepresidente.
Lenin Moreno sacó a Ecuador del ALBA y de UNASUR, e incuso, en este último caso, desmanteló la sede del organismo sudamericano radicado en su país.
Sin embargo, saber a ciencia cierta cuál será el final de la historia protagonizada por el presidente Lenin Moreno es tentar demasiado a la suerte. Ecuador tiene muchos puntos pendientes que amenazan con no ser resueltos en el tiempo que le queda al gobierno actual y solo queda esperar y ver como culmina sus días en la silla presidencial el hijo pródigo de un partido que apostaba por el pueblo.
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